Ponencia del "I Congreso Internacional de Lectura Comprensiva"

 

 

Cuarenta años de estudio, diagnóstico y tratamiento de niños con trastornos en el desarrollo.

Tener la perspectiva del médico, una visión global e interdisciplinar y los años de experiencia, permiten hacer una valoración del momento evolutivo del paciente y decidir la mejor acción terapéutica.

También es muy importante saber en que momento puede ser más eficaz la acción del médico, osteópata, logopeda, optómetra, del especialista en estimulación psicoauditiva, del psicomotricista, del gabinete de refuerzo…

Consideramos de gran importancia la buena relación entre los miembros del "equipo" formado por los padres, la escuela y los especialistas que intervienen en el desarrollo óptimo del niño.

La prevención, la orientación a los padres para que su hijo sano alcance su máximo potencial, la intervención en escuelas infantiles para aplicar programas preventivos, conferencias, cursos para profesionales, artículos y publicaciones son actividades que también desarrollamos.

 

Miembro componente y fundador del Instituto Médico del Desarrollo infantil:

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JORDI CATALÁN: “EL NIÑO VIVE EN UN ESTADO ADRENÉRGICO, SE LE ACOSTUMBRA A ESTAR DEPENDIENTE DE ESTÍMULOS EXTERNOS”

Publicado por SIODEC

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UN VERANO ESPECIAL

 

D. P. llegó a mi consulta cuando estaba cursando el cuarto curso de Primaria, con un importante fracaso escolar. Además su dinámica emocional estaba claramente afectada. Se sentía incapacitado, derrotado, tenía mucha rabia, estaba empezando a mostrar ciertas dinámicas de rebeldía, especialmente en la escuela.

Después de elaborar historia clínica y de la exploración neurofuncional les comenté a los padres que su hijo tenía un importante desorden en su organización lateral, le impedía integrar los conocimientos de la lectura y de la escritura al mismo ritmo que sus compañeros. Era evidente que no estaba preparado para estudiar los temas de quinto ni para resolver los exámenes de formato tradicional.

Diseñamos una línea de trabajo, con la participación de una psicopedagoga de la zona, con todo el entusiasmo de los padres y la clara resistencia de D. P.

En la escuela tuvimos de todo, maestros que ayudaron mucho y otros que parecían estar dispuestos a confirmar su sentencia: “D. P. no puede aprender”

Contando con unos padres luchadores, dispuestos a hacer lo que hiciese falta por su hijo (reuniones con profesores, entrevistas con el inspector de zona, mostrando informes y programas de reorganización neurofuncional…) fuimos avanzando.

Poco a poco D. P. fue creyendo en sus posibilidades. Con esfuerzo aprendió a leer, escribir y resolver los procesos matemáticos básicos. Aunque era evidente que el tema escolar no era lo suyo. Su gran pasión era la cocina, en especial la pastelería. A trancas y barrancas, con muchas estrategias, informes y más informes, consiguió superar la E.S.O. y entró en un Ciclo Formativo, de cocina, claro.

Este año nos hemos reencontrado en la Costa Brava. D. P. está trabajando en un restaurante. Cuando me vio, se le dibujó una gran sonrisa y después de darme un gran abrazo, me dijo que en el próximo curso haría prácticas en uno de los mejores restaurantes del mundo, en Girona. Me dijo que estaba muy contento.

En ese abrazo sentí su alegría, su ilusión, su complicidad, su gratitud… Le dije que estaba muy, muy orgulloso de él y le felicitaba por su constancia y esfuerzo. Estás alcanzando tus sueños.

En un segundo plano estaban sus padres, emocionados y mostrándose orgullosos de su hijo.

No hace falta decir que para mí ha sido un verano muy especial.

Aprovecho para hacer una reflexión que considero importante. Hay algunos profesionales de la educación (maestros, psicólogos, pedagogos…) que sentencian con demasiada facilidad las limitaciones de determinados niños.

Por favor, hacedlo cuando haya un claro deterioro de las capacidades mentales, pero no lo hagáis por el “simple” hecho de que suspendan en la escuela. En bastantes casos el fracaso escolar no está acompañado de incapacidad para desarrollar tareas no universitarias.

Es más importante descubrir el talento que puede desarrollar para su próximo futuro. El de D. P. estaba claro de forma temprana.

En los alumnos que no resuelven correctamente las tareas académicas previstas para todos, hay que cuidar especialmente la estructuración de su autoestima. Pueden llegar a pensar que si no aprueban, ya no sirven para nada. Además es imprescindible que tengan una buena adaptación curricular, para que sigan aprendiendo a su ritmo. Este es un tema, la elaboración de los programas individuales, sobre el que se podría escribir, no un artículo, una enciclopedia entera. La experiencia que tengo año tras año es nefasta. Muchas veces los programas se hacen tarde, mal y nunca. Por supuesto que hay excepciones y se plantean buenas adaptaciones curriculares individualizadas, pero por desgracia son excepciones.

Mis mejores deseos a todos, alumnos, docentes y padres, para el nuevo curso. Queda mucho camino para recorrer.

 

 

VENCER EL DÉFICIT DE ATENCIÓN

Hoy he recibido una gran noticia. Esas noticias que llenan de alegría, orgullo y satisfacción personal.

M. ha aprobado todas las asignaturas del segundo curso de la carrera de Derecho.

Cuando le conocí era un niño tímido, muy despistado, muy sensible, llevaba mal el fracaso escolar.

Los padres tomaron la decisión de apoyarle, seguir mis pautas y pusieron todos los medios para que avanzara en el proceso académico. No hicieron caso de las voces que les repetían que tenía Déficit de Atención que no se centraba y que no sería nada en la vida. Nunca podría estudiar si no se le ayudaba con medicación.

Vinieron varias veces desde las islas hasta el Instituto, para que pudiese hacer seguimiento de su evolución y adecuar las medidas terapéuticas a la situación de cada momento.

M. tenía mucha dificultad para centrar su atención, se olvidaba de cumplir las rutinas, le costaba integrar los conocimientos académicos, tenía mucha facilidad para “desconectarse” cuando el tema no le interesaba… pero con constancia, apoyo y paciencia se consiguió estabilizar su función cerebral.

Ahora es un joven que se siente feliz, está consiguiendo sus objetivos, los más altos, seguir la tradición profesional de la familia. Utilizando sus propios medios, su esfuerzo y su capacidad de trabajo.

Es cierto que tardó en encontrar la sintonía que requería para abordar con éxito el aprendizaje, pero lo hizo… y sin el uso de fármacos.

Reflexiones:

No siempre los malos augurios se cumplen. No conviene anticipar el fracaso cuando aún se puede intervenir. El desconocimiento de otras terapias no farmacológicas no puede condenar al niño que aún tiene un largo camino por recorrer.
La capacidad de mantener la atención se aprende… se puede y se debe entrenar. Hemos de confiar en la neuroplasticidad cerebral y en las múltiples acciones terapéuticas de las que disponemos en la actualidad.

Remarcar el papel de los padres. No es fácil ignorar las voces oficiales que a veces penalizan la toma de decisiones contrarias a las que ellos proclaman, prometiendo fracasos, importantes desordenes emocionales, adicciones...

Por último felicitar a M. por estar en el camino que quería y por el que tanto ha luchado.

 

AGRADECIMIENTO

Después de muchas experiencias, positivas y negativas, con profesores de diferentes escuelas, de muchos, muchos lugares de España, quiero destacar la labor de algunos maestros anónimos que en su labor cotidiana son capaces de superar las dificultades que les plantean algunos alumnos.

No siempre es fácil canalizar a los niños inquietos, hacer atender a quienes les cuesta, motivar a los más pasivos… detectar, de forma temprana, problemas que generan trastornos de aprendizaje (lateralidad, problemas visuales, auditivos…) para que los padres inicien la búsqueda de los profesionales adecuados.

Pero utilizando “herramientas” que no se enseñan en la Facultad, interviniendo por encima de sus obligaciones contractuales, desplegando cariño, humanidad, empatía, profesionalidad… actúan implicándose para atender a sus alumnos, para ayudarles, protegerles de las presiones sociales, de las muchas incongruencias curriculares...

Algunos son capaces de adaptar eficazmente los objetivos escolares a las capacidades particulares de sus alumnos. Tienen la habilidad de enseñar para que el niño integre el conocimiento, sin culpabilizarles si no aprenden... simplemente buscan nuevas estrategias.

A pesar de no tener el reconocimiento social que se merecen, se preparan muchas veces de forma privada, invierten sus ahorros y tiempo para asistir a cursos de formación, para buscar nuevas alternativas…

Mi reconocimiento personal (espero que se sumen muchos más), a los MAESTROS de verdad, a los que consiguen dar el verdadero y profundo significado a esta palabra.

Es muy importante que cada vez más profesores sean realmente maestros en el arte de enseñar y se les llegue a dar el valor social que se merecen.

Formar a los futuros ciudadanos del país es una labor selecta, muy selecta y hace falta que lo hagan los mejores.

Jordi Catalán.

 

Artículos del Dr. Jordi Catalán Balaguer

pdfBAJA ATENCION - ENFERMEDAD O SINTOMA.pdf

pdfDISPRAXIA - UN TRASTORNO FRECUENTE.pdf

pdfLATERALIDAD Y APRENDIZAJE.pdf

pdfSOBRE LA RETENCION.pdf

  

ENTRE TO 2 Nº 19 con José Júlio Rego

 

 

TRABAJAR EN LA PREVENCION


Los proyectos se generan a través de la ilusión y a caballo de ella pretendemos mejorar el futuro. En mi caso, como médico dedicado a intentar conseguir un óptimo desarrollo infantil, no puedo permanecer impasible ante el estrepitoso aumento de niños diagnosticados de TDAH.

Por mi dilatada experiencia profesional y tomando como patrimonio los excelentes resultados obtenidos durante estos últimos años, guiando el desarrollo de niños con problemas de atención, me siento con el ánimo para incluir en mi proyecto para el 2015, dirigir mi esfuerzo profesional para intentar disminuir la presencia de niños con este importante problema. 

Es un proyecto que me genera mucha ilusión, creo que hemos de sumar esfuerzos, padres y los diferentes profesionales del desarrollo infantil, para trabajar en la PREVENCIÓN.

Hay que actuar con decisión cuando se presentan los primeros síntomas. 

Se tiene por costumbre aplazar el diagnóstico hasta los 7 años. Las autoridades sanitarias no aconsejan medicar a niños tan pequeños. Y hasta ese momento no se hace nada, solo observar su evolución y esperar el futuro para confirmar la necesidad de medicar. Se pierde un tiempo precioso. La plasticidad cerebral es extraordinaria durante los primeros años de vida y hay que aprovecharla.

La atención es una función cerebral que se aprende, por lo tanto es susceptible de ser enseñada.

Hay algunos niños que tienen mucha facilidad para estar atentos, pero hay otros que tienen importantes dificultades para conseguirlo y muchas veces la dinámica ambiental no facilita este proceso.

En el caso de que un niño menor de siete años tenga síntomas claros de baja atención o tiene necesidad de moverse en exceso, se muestra inquieto en el aula, no atiende las consignas, va a la suya, le cuesta aprender, no le interesa lo que se le explica, actúa con respuestas impulsivas… debe iniciarse una acción decidida e inmediata. El dejar pasar el tiempo solo puede empeorar la situación.

Primero hay que descartar la presencia de trastornos que influyan en el problema:

Trastornos pediátricos: intolerancias de alimentos, estreñimiento pertinaz, presencia de parasitosis intestinal, otitis frecuentes…
Mala coordinación motriz: retraso psicomotor, torpeza de movimientos de todo el cuerpo o manuales, caídas frecuentes, hemiparesias…
- Dificultades visuales: estrabismo, ambliopía, baja fijación visual, mala visomotricidad, problemas de acomodación… 
- Problemas auditivos: baja escucha, parece que no oye, le cuesta interpretar los mensajes, mala pronunciación, grita mucho cuando habla…
- Retraso en el lenguaje: dificultad para comunicarse, no se le entiende cuando habla…
- Desorganización lateral: lateralidad tardía, dominancia alternante, lateralidad cruzada…
- Problemas de sueño: terrores nocturnos, sueño inquieto, descansa mal…
- Trastornos emocionales: inestabilidad, impulsividad, traumas emocionales…
- Retraso madurativo, tan frecuente en niños adoptados, niños con enfermedades biológicas que enlentecen su desarrollo… 
- Objetivos académicos muy por encima de su capacidad de aprendizaje.

En este caso será conveniente actuar en el trastorno específico para normalizar su evolución y si se presenten varios factores, ordenar la prioridad de abordaje y buscar soluciones. Hay que ser certeros para asignar la línea terapéutica prioritaria en cada caso y no invertir tiempo y esfuerzo en terapias secundarias. Aunque hay muchas acciones terapéuticas beneficiosas, no todas aportan el mismo rendimiento en un determinado momento de la evolución del problema. 

Segundo, diseñar actividades, según las características personales del niño, para potenciar la capacidad de atención y/o aumentar el nivel de control motor.

Esta acción terapéutica se debe trazar según las necesidades, las habilidades, la madurez del niño y las posibilidades del entorno. 

Si atendemos con precocidad y acierto a los niños con riesgo de padecer TDAH, mejoraremos su futuro.

 

Publicaciones

2

 

 

El desarrolo de la lateralidad infantil

Niño diestro-Niño zurdo

Editorial Lebon

 

 

 


1

 

 

Técnicas de Tratamiento de los trastornos de la lateralidad

Editorial Lebón

 

 

 

 


 

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